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CULTO ESPECIAL (MIÉRCOLES)
Retiro Espiritual
Marzo 10, 2010 - 8:00 P.M. Dirige el Pastor L. Gallardo
PRELUDIO (Oración en SILENCIO)
HIMNO PROCESIAONAL "EN LA CRUZ" No. 447
En este miércoles cuando nos preparamos para celebrar la Resurrección del Señor, nuestro tiempo de meditación, reflexión, adoración, oración y retiro espiritual será cómo podemos conocer mejor a Dios.
I. NUESTRA VIDA EN COMUNIDAD
"A Dios nadie le vio jamás; el unigénito Hijo, que está en el seno del Padre, El le ha dado a conocer" (Juan 1:19)
La vida cristiana es la respuesta a una acción de Dios, por lo cual los seres humanos son conocidos, llamados y alistados para servir. Es un pueblo que se convierte en pueblo de Dios.
En la conversación entre Dios y Moisés, éste está muy consciente de no estar solo. El es el líder a quien Dios le ha dicho: "LEVANTA A ESTE PUEBLO"
Sabe que los tratos de Dios con el como persona están condicionados forzosamente por los tratos de Dios con el pueblo como un todo.
Moisés hace un pedido a Dios: "Considera además que esta nación es tu pueblo"
En el texto del Evangelio de Juan se dice explícitamente que Dios no puede ser visto; que sólo puede ser conocido.
Dios nunca puede ser el objeto de nuestra visión o de nuestro conocimiento. Es siempre el sujeto que se da a conocer por los medios en que establece relaciones.
Llegamos a conocerlo por las maneras en que El se relaciona con nosotros y las maneras en que nos relaciona a los unos con los otros.
¿QUÉ ES LO QUE DIOS HA HECHO, QUE NOS PERMITE DECIR QUE SE HA DADO A CONOCER?
"POR MEDIO DE MOISÉS, DIOS NOS HA DADO LA LEY, AHORA POR JESUCRISTO SE NOS HA DADO EL MISMO"
El don de la ley significa que Dios ha definido las limitaciones de la libertad del hombre determinando los límites de su vida y detallando las obligaciones que debe cumplir. Ahora bien, dentro de esa misma vida, tan definida y limitada, El mismo ha entrado como compañero del hombre, conduciéndolo a una experiencia de la GRACIA DE LA VERDAD.
La ley también es verdad. Pero una verdad severa. En JESÚS, LA VERDAD ES GRACIA.
Hablar de la GRACIA DE DIOS es hablar de la benevolencia de Dios. Pero debemos cuidarnos de un malentendido, Dios nunca es benévolo en el sentido de ser indulgente.
Cuando los padres son indulgentes, crean un sentido de inseguridad en sus hijos. El niño dejando a sus propios antojos, sin la protección del "SI" o el 'NO" de sus padres, tiene que cuidarse solo. Y es demasiado joven para ello. El resultado es que torne inhibido y miedoso. Dios es benévolo, pero también es verdad.
El evangelista dice que esta revelación de Dios como verdad benevolente vino por medio del Hijo. En Juan 14:6 leemos:
"NADIE VIENE AL PADRE SINO POR MI"
Jesús es el camino al Padre porque es el Hijo del Padre.
"A todos los que le recibieron" dice el evangelista," le dio potestad de ser hijos de Dios" (Juan 1:12) ¿Por qué es necesaria tal autorización o postestad?
Porque el pródigo (Lucas 15:11-32) que es el Evangelio del 4º. domingo de Cuaresma, no puede simplemente entrar en la casa de su padre.
Tiene que ser perdonado, y el perdón tiene que ser declarado con autoridad.
No basta que los pecados sean perdonados, en el sentido de que es quitada o canceladas sus consecuencias. El perdón significa, fundamentalmente, restauración al Padre y a la vida de toda la familia.
II. LEER ISAÍAS 55:1-9
III. RESPUESTA A LA PALABRA Y ORACIÓN DE CONFESION
IV. TIEMPO DE ADORACIÓN (Grupo musical)
V. Cuando Juan dice: "A Dios nadie le vió jamás, el unigénito Hijo, que está en el seno del Padre, El le ha dado a conocer" esta señalando la naturaleza de la vida en comunidad que implica la vida cristiana.
En I Juan 4:12 hay otro texto que empieza con las palabras: "Nadie ha visto jamás a Dios"
Pero, la segunda parte del versículo es diferente: "Si nos amamos unos a otros, Dios permanece en nosotros, y su amor se ha perfeccionado en nosotros"
La relación entre estos dos versículos es clara:
AMÁNDONOS, JESÚS NOS DA A CONOCER A DIOS. AMANDONOS UNOS A OTROS, NOSOTROS DAMOS A CONOCER A DIOS.
El versículo de la epístola de Juan que nos da la conexión entre estos dos textos, dice: "En esto consiste el amor: no en que nosotros hayamos amado a Dios sino en que el nos amó a nosotros, y envió a su Hijo en propiciación por nuestros pecados" (Ia. Juan 34:10)
La propiciación por el pecado a que se refiere Juan es la expiación por los pecados de toda la humanidad.
Hay un solo acto de perdón e incluye a todos los hombres.
HALLAR PERDÓN ES PARTICIPAR EN LA ACTIVIDAD PERDONADORA DE DIOS.
Ser objeto de su amor es convertirse en el sujeto a través del cual ese amor fluye hacia otros.
Ser amados y amar son partes indivisibles de una misma experiencia.
Dios revelado por Jesús, quién nos amó a nosotros y por medio de cuyas vidas su amor fluye en relaciones amantes.
En la enseñanza de Jesús se repite constantemente este énfasis sobre el AMOR, no solamente como una obligación que debe ser cumplida, sino como el único medio por el cual puede ser conocido y experimentado el amor de Dios para nosotros.
Para nosotros los cristianos el hecho de que Dios es nuestro Padre esta fundado en el hecho de un Cristo Resucitado.
La relación ideal es una relación eterna, de modo que la hermandad no es una obligación para ser cumplirlo, sin un don de la resurrección que debe ser recibido.
Así la vida cristiana es sostenida por la promesa: "Porque yo vivo, vosotros también viviréis" (Juan 14:19)
VI. NUESTRA PEREGRINACIÓN
"TE AMO, OH SEÑOR, FORTALEZA MIA" Salmo 18:1)
En la epístola a los Hebreos leemos que Dios no se avergonzaba a de llamarse Dios de ellos porque ellos reconocían que eran extranjeros y advenedizos en la tierra
(Hebreos 11:13-16) El pueblo de Dios nunca se estanca, contínua marchando hasta llegar a su hogar.
Pedro, en su primera carta, saluda a sus lectores como a "extranjeros y peregrinos" (Ia. Pedro 2:11).
Los alertas contra aquellos que tratarían que ellos se estancaran. Debemos vivir en medio de ellos de tal manera que puedan ver a Dios como su salvación.
En el Salmo 18 hay una descripción cabal de la situación y la experiencia del peregrino. "Te amo, Señor", así empieza el Salmo. Es ese amor el que sostiene al peregrino en todo su camino. Salmo 18:1-3 el salmista clama al Señor para que lo libre de todo peligro. "Dios oyó mi voz", dice, "y mi clamor llegó a sus oídos"
He aquí la relación primordial de la cual depende la peregrinación del cristiano. Dios que es el amor y atracción del peregrino, a la vez que su compañero en el camino.
Salmo 18:7-18 describe cómo Dios auxilia a su siervo.
El sabe que los peligros con que el peregrino tiene que luchar son demasiado grandes para sus solas fuerzas. Salmo 18:19 hace una sencilla declaración de la experiencia de salvación que Dios da: "me sacó a lugar espacioso ... porque se agradó de mi" Lo que Dios hace, lo hace porque ama. No sé porque se agradó de mi. Pero puedo ver lo que hace.
A continuación el salmo sigue expresando la confianza del salmista al enfrentar el futuro.
EL SALMO TERMINA CON UNA NOTA DE CONFIANZA - EL SEÑOR VIVE. EL PEREGRINO VIVE DIARIAMENTE EN LA CONCIENCIA DE ESA REALIDAD DE DIOS.
DIOS ES SU AMOR Y SU DESEO, SU APOYO Y SU LIBERACION, LA META DE TODOS SUS ESFUERZOS Y LA ESPERANZA DE SU DIARIA JORNADA.
VII. TIEMPO PARA ORAR Y PEDIR AL SEÑOR SU APOYO, SU LIBERACIÓN, SU ESPERANZA.
(GRUPOS PARA ORAR LOS UNOS POR LOS OTROS)
La oración cambia las cosas - ¡Para Dios no hay nada imposible! Amen. |